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Estrategia de juego aplicada, estudiando Parchís

Para hacer más entretenida la lectura, vamos a pasar a ejemplos prácticos de cómo utilizar conceptos estratégicos en Parchís

Estrategia de juego aplicada, estudiando Parchís

Para hacer más entretenida la lectura, vamos a pasar a ejemplos prácticos de cómo utilizar conceptos estratégicos en juegos de mesa conocidos por la mayoría. En este artículo utilizaremos al Parchís a modo ejemplificador.

En el Parchís, como a todos los juegos de su especie, pareciera que la suerte de los dados dominase la trama. Pero no es tan así.

 

La incertidumbre en los juegos con dados

 

El azar puede ser un problema a la hora de tener que tomar decisiones sobre qué ficha mover. Pero es importante que prevalezca en nuestra mente la estrategia que nos propusimos aplicar. Es decir, no se debe dar tanta importancia al factor suerte, porque no se la puede controlar, nuestras decisiones deben estar fuera de la influencia del azar.

¿Los dados pueden hacernos perder el partido? Sí. Por más que tengamos la mejor técnica de juego, podemos perder. Pero no es lo mismo tener un 50% de chances de ganar con suerte que tener un 90% con un buen plan.

 

¿Azar o probabilidad?

 

En este artículo trato de aclarar cuáles son las diferencias entre estas dos palabras y en qué puede beneficiar esto a nuestro juego.

Conocer al oponente

 

Cuando conoces a tu oponente, conoces tanto sus fuerzas como sus debilidades. Usa éstas últimas a tu favor. Por ejemplo, muchas veces los jugadores se vuelven adictos a comer fichas de sus adversarios, pero no siempre es bueno, a veces avanzar “x” cantidad de casilleros les puede pillar mal colocados. Si tenemos que arriesgar una pieza, debemos pensar cuál nos deja mejor posicionados ante la posibilidad de ser comidos. Esto se llama, pensar hacia adelante, hacia lo que pudiera suceder en los movimientos sucesivos. Y conocer a nuestro oponente nos puede dar ventajas considerables.

 

Comprender la naturaleza del juego

 

En el Parchís la naturaleza del juego es avanzar,  llegar a la meta antes que los demás. Pero para lograrlo, hay que manejar técnicas de ataque y de defensa. ¿Cuándo bloquear?¿Cuándo comer?¿Cuándo no comer?¿Cuándo sacrificar pieza?¿Con qué pieza avanzar y en qué orden?

Sin dudas son muchas las preguntas que vienen a nuestra cabeza durante el juego. Pero lo importante es saber que todas esas preguntas las resuelve una mente que se anticipa a las jugadas. 

 

Algunas estrategias básicas del Parchís

 

Tener las piezas bien distribuidas por el tablero. Tener poco espacio entre nuestras piezas nos resta posibilidades de juego. Cuantas más posibilidades abiertas tengamos, menos nos afectarán tanto el azar como las decisiones de los otros jugadores.

No apurarse en aparcar las piezas. Es importante ir dejándolas cerca de la meta, pero no entrarlas a la casa cuando haya otras lejos. ¿Por qué? Porque al entrarlas volvemos a limitar nuestras posibilidades de juego. Cuatro piezas libres son cuatro posibilidades abiertas. Si las vamos entrando, nos obligamos a quedarnos sin poder de decisión y dependeremos más de la bondad de los dados. 

Quedarse detrás de los contrincantes. Parece contradictorio, ya que la idea es llegar antes. Pero si no tenemos posibilidad de llegar a un casillero seguro, hay que evitar quedar adelante, es decir a tiro del oponente.

Dejarse comer al menos una pieza. Otra contradicción aparente, pero no lo es. Si te comen, vuelves a tu casa. Si vuelves a tu casa en el momento justo, quedarás detrás de tu oponente en un momento en el que él queda en desventaja, con sus piezas al descubierto y contigo muy bien ubicado en todos los sectores del tablero. Es una jugada arriesgada, pero con la prueba y el error, da grandes satisfacciones. 

Enfocar el ataque en la pieza más retrasada de nuestro oponente. Si quieres atacar, ataca con más fuerza la última pieza de tu oponente, como un león al rezagado de la manada. Verás que mientras tenga esa en su casa, deberá avanzar con las demás hasta entrarlas en la meta. Entonces, al restarle una, sus opciones quedarán limitadas al factor azar y serán más tus opciones de ganar. Recuerda, nadie gana hasta meter la última ficha.

No comer piezas porque sí. Comer a otros produce endorfina (una hormona de placer), pero a veces hay que hacer la pausa, enfriar la mente, hacer cálculos del futuro y estar seguros de que esa es la mejor opción para ese momento del juego. Cuando aprendemos a dejarnos comer para lograr una ventaja táctica, comprendemos que comer a otros también le puede poner en ventaja al otro jugador.

Bloquear, el arma de doble filo. No siempre es positivo bloquear. Sin embargo, quien lo sepa utilizar bien puede pasar de rezagado a ganador. Su aplicación es riesgosa, porque puede dejar frágil a quien lo usa. Son dos piezas que se tienen juntas y las opciones de movimiento quedan limitadísimas. Por otro lado, si se abusa de su uso, quiere decir que se estará utilizando las otras piezas para avanzar. Esto hace que a largo plazo, esas piezas o bien estén muy adelantadas (cosa que ya hemos visto que no es bueno) y sean presa fácil de los otros jugadores. 

 

Si tengo que dar un consejo abarcativo para éste y todos los juegos de mesa de su tipo, es que para jugar al Parchís o Ludo, como se lo llama en algunos lugares, es fundamental tener paciencia y saber capitalizar las piezas que fueron comidas y volvieron al punto de partida. Los retrasos siempre permiten ver el juego desde otra perspectiva. Ir rezagados nos deja una visión perfecta de cómo muchas veces nuestros oponentes se hacen añicos entre ellos y nos abren el camino a la victoria.

 

¡Feliz juego y feliz semana!

 

Publicado el en Estrategia
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