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Introducción a la estrategia de juego

Qué es la estrategia de juegos, para qué sirve y cómo pensar con mente estratega. Todo esto y más encontraremos en éste y los nuevos posts semanales.

Introducción a la estrategia de juego

Si bien es un término popularmente conocido, no está de más escarbar en su definición, para aclarar ciertos puntos fundamentales, sobre todo en la estrategia aplicada a la "Teoría de Juegos". 

El concepto de la Teoría de Juegos es bastante reciente, aunque sus cimientos son ancestrales. Ya lo decía Sun Tzu en su famoso Arte de la Guerra en el siglo VI a.C., que condenaba al fracaso al enemigo que no tuviera una estrategia elaborada. 

Yo misma, para escribir este arículo, he debido emplear una estraetegia, un criterio de acción que repercutirá en mis acciones futuras y en las de mi lector. Tener ésto en cuenta a la hora de realizar una acción es, amigos míos, estrategia.

En sí la Teoría de Juegos define a la estrategia dentro de un campo muy específico, el de la dinámica entre dos o más cotrincantes que buscan llegar antes que el otro a conseguir el objetivo final del juego. 

Un estratega se adelanta en el tiempo, analiza cómo se desarrollarían las acciones futuras en cada posible escenario. Cuando las posibilidades son perfectamente calculables, ablamos de Estrategia Pura. 

Cuando un movimiento propone múltiples posibilidades para nuestro oponente, ablamos de Estrategia Mixta

A cada acción, se le sucede una reacción, comprender y visualizar en la imaginación que toda acción condicionará lo que suceda después es entrar verdaderamente en juego. 

Para Sun Tzu, es primordial fortalecernos a nosotros mismos y nuestra posición, incluso antes que conocer las debilidades del enemigo. Un claro ejemplo de nuestros tiempos fue la guerra fría, donde los Estados Unidos y la URSS competían por ser los más fuertes, tener el armamento más grande y el mejor posicionamiento estratégico. En este caso histórico ambos contrincantes llegaron al punto de la "destrucción mutua garantizada", donde eran conscientes que de iniciar un combate abierto, ambos se destruirían inevitablemente, y éste puede haber sido el motivo fundamental por el cual no se llegó a esa instancia.

Para profundizar en la Teoría de Juegos, debemos adentrarnos en todos los tipos de juegos que existen. Pero no es ese el motivo de este post. Sino que comencemos a reconocer en cada juego su dinámica esencial, su forma de entrar con una estrategia básica que nos aumente las chances de salir victoriosos y, por sobre todo, disfrutar de la propuesta lúdica que nos hace.  

Para esto, mostraré ordenadamente lo que he compilado tras horas de lectura y práctica, los puntos básicos de la estrategia a tener en cuenta antes de comenzar con cualquier tipo de juego. Obviamente, cada tipo de juego propone sus propios desafíos, pero trataré de ser lo más genérico y abarcativo posible, para que arranques siempre con el pie derecho.

  1. Conócete a tí mismo/a

La clave para comenzar bien es conocernos. Saber nuestra fortalezas y debilidades. Cuánto conocemos del juego y sus reglas y nuestro nivel de experiencia. Quien no tiene bien en claro todas las reglas puede sufrir sorpresas no deseadas por parte de quien sí las conozca, además, podríamos perder oportunidades de victoria o de mejora de nuestra posición general. Sobre esta base, es fundamental fortalecer nuestras debilidades. COmo decía Sun Tzu, primero ay que acerse invencible, después...

       2. Conocer las debilidades del oponente

A veces, contamos con información previa de nuestro oponente. Cuando no es así, durante la partida nos iremos dando cuenta de cómo funciona su mente, cómo usa sus fortalezas y cómo trata a sus debilidades. Dependiendo de la dinámica del juego, a veces nos podemos dar licencia de sacrificar un poco de nuestra energía y tiempo en estudiar a nuestro antagónico. Cuando eso es posible, recomiendo hacerlo. Muchas veces he sacrificado piezas o cartas para comprender con qué tipo de jugador me encuentro...     

       3. ¿Mi oponente es defensivo o agresivo?

Si bien hay una ley estratégica básica que dice que si el oponente es defensivo hay que jugar agresivo, y si es agesivo, hay que jugar defensivo (muy usada en el póker), no coincido plenamente. Porque, respetando el primer punto, es más importante defender y fortalecer "quién soy yo" como jugador, y no caer en adaptaciones circunstanciales que nos puedan sacar de nuestro fuerte. De cualquier manera, una vez crezca nuestra invencibilidad, gravitaremos en el siguiente punto...

      4. Adáptate o muere

El guerrero invencible ganará la batalla ideal al evitarla. Pero en el juego, el choque entre las voluntades es lo que le da sentido de ser. Así que no evitaremos el encuentro. Lo que sí debe hacer un jugador estratega que ya se conoce a sí mismo y explotó al máximo sus abilidades, es aprender a adaptarse al oponente y a sus circunstancias. Al conocer todas las vías directas e indirectas hacia la victoria, puede jugar con lo que el oponente no ve y usarlo a su favor. El engaño y la ilusión son fundamentales, siempre dentro del marco ético del juego.  

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